Pilates reformer o pilates en suelo: diferencias y cuál te conviene
Comparten método y principios, pero la experiencia es muy distinta. Nuestro fisioterapeuta e instructor Rubén Olmedo te ayuda a elegir.
Por Rubén Olmedo, fisioterapeuta e instructor de pilates reformer

Es una de las preguntas que más nos hacen en recepción: «¿Qué diferencia hay entre el pilates de máquina y el de suelo? ¿Cuál es mejor?». La respuesta corta es que ninguno es mejor en abstracto: los dos se basan en el mismo método y en los mismos principios, pero la experiencia, la intensidad y la forma de progresar cambian bastante. Te lo cuento con calma para que puedas elegir con criterio.
Un mismo método, dos formas de practicarlo
El pilates es un sistema de ejercicio que trabaja la fuerza, la movilidad y el control del cuerpo con especial atención al centro (abdomen, zona lumbar y pelvis), a la respiración y a la calidad del movimiento. Sus principios son los mismos en cualquier modalidad: concentración, control, precisión, fluidez, respiración y centro.
Lo que cambia es la herramienta. En el pilates en suelo trabajas sobre una esterilla con el peso de tu propio cuerpo y, a veces, con pequeños accesorios como aros, pelotas o bandas elásticas. En el pilates reformer trabajas sobre una máquina: un carro que se desliza sobre unos raíles, unido a muelles de distinta resistencia, con una barra para los pies y unas correas para manos o pies.
Qué aporta el reformer
Resistencia regulable
Los muelles permiten ajustar la carga a cada persona y a cada ejercicio. Eso hace que el reformer sea muy versátil: el mismo ejercicio puede ser suave para quien empieza o muy exigente para quien lleva años entrenando.
Apoyo y guía del movimiento
La máquina «acompaña» el gesto. Para muchas personas, sobre todo si llevan tiempo sin hacer ejercicio o vienen de una lesión ya recuperada, esto da seguridad y ayuda a entender el movimiento correcto desde la primera clase.
Más variedad
Con el carro, los muelles y las correas se pueden hacer cientos de ejercicios en posiciones distintas: tumbado, sentado, de rodillas o de pie. Las clases se hacen dinámicas y es difícil aburrirse.
Trabajo de fuerza muy completo
El trabajo contra la resistencia de los muelles, tanto al empujar como al controlar la vuelta del carro, es una forma excelente de ganar fuerza sin impacto en las articulaciones.
Qué aporta el pilates en suelo
- Accesibilidad: solo necesitas una esterilla, así que puedes practicarlo en casa o de viaje.
- Más exigencia de control: sin muelles que te asistan, el cuerpo tiene que estabilizarse solo. Algunos ejercicios de suelo son, paradójicamente, más difíciles que su versión en máquina.
- Autonomía: es la modalidad ideal para mantener una rutina propia entre clases.
Entonces, ¿cuál te conviene?
Depende de tu punto de partida y de lo que buscas. Como orientación:
- Si empiezas desde cero o llevas tiempo parado: el reformer suele ser una entrada más amable, porque la máquina te guía y la carga se ajusta muy bien.
- Si quieres ganar fuerza y tono muscular: el reformer, por la resistencia progresiva de los muelles.
- Si buscas una práctica para hacer en casa: el suelo, idealmente después de haber aprendido bien la técnica con un instructor.
- Si tienes molestias de espalda frecuentes: cualquiera de los dos puede ayudarte, pero conviene que antes te valore un fisioterapeuta y que el instructor conozca tu caso.
En la práctica, muchas personas combinan las dos: clases de reformer en el estudio y unos minutos de ejercicios de suelo en casa, por ejemplo con los programas que tienes en la app Équora.
«El mejor pilates es el que haces con regularidad y bien guiado. La máquina ayuda mucho, pero lo que de verdad marca la diferencia es la atención del instructor.» Rubén Olmedo, fisioterapeuta e instructor de reformer
Cómo son las clases de reformer en Équora
Nuestro estudio tiene seis máquinas, así que los grupos son de un máximo de seis personas. Así Sofía y Rubén pueden corregir a cada alumno y adaptar los ejercicios. Si nunca has probado el reformer, te recomendamos empezar por nuestras clases de iniciación, donde aprenderás a usar la máquina y los principios básicos del método.
Después puedes pasar a las clases en grupo reducido (22 € la clase suelta, o bonos mensuales de 4 clases por 76 € y de 8 clases por 136 €). Y si tienes la membresía Équora, ya tienes incluidas dos clases de reformer en grupo al mes.
Unos consejos para tu primera clase
- Ven con ropa cómoda y ajustada, para que el instructor pueda ver bien tu postura.
- Usa calcetines antideslizantes: son más higiénicos y te darán más estabilidad sobre la máquina.
- Cuéntale al instructor si tienes alguna molestia o lesión, aunque te parezca poco importante.
- No te compares: cada cuerpo tiene su ritmo, y en reformer la progresión llega antes de lo que imaginas.
Si te apetece probarlo, la clase de prueba cuesta 15 € y la puedes reservar online o desde la app en un momento. Te esperamos en el estudio.


